jueves, 6 de agosto de 2015

Batido de chía, plátano y avena

¡Hola!

Hace días que no publicamos nada en el blog y eso que acabamos de empezar, ¡Vamos bien! Jajaja
Lo mejor es que tenemos un montón de recetas y cosas pendientes de publicar, pero entre la pereza por el calor que hace (aunque ha habido unos días de tregua), otras cosas que hacer o simplemente pereza por escribir, no las hemos publicado aún. Dentro de unos días nos iremos de viaje y, aunque tenemos un par de eventos que organizar o en los que colaborar y muchas cosas que hacer, vamos a disfrutar al máximo de esos días fuera aunque mientras iremos publicando alguna entrada o foto.

Ya llevo un tiempo queriendo probar la chía y hasta ahora no lo he hecho, pero ha llegado el día y me he estrenado con una receta fácil, deliciosa, fresquita, detox, vegana y QUEMA GRASAS. ¡ Sí, sí, quema grasas, habéis leído bien!




La chía es uno de los ingredientes estrella de la dieta vegetariana y macrobiótica, al igual que la avena, dos alimentos muy completos y altamente nutritivos de los que poder disfrutar en el desayuno o en la merienda.
La chía (salvia hispánica L.) es una semilla de la familia de la menta con un alto contenido en fibra (más que cualquier cereal), antioxidantes (3 veces más que los arándanos), vitaminas (B1, B2, B3, B6, E, C y A), proteínas (2 veces más que cualquier semilla), calcio (5 veces más que la leche entera), fósforo (8 veces más que la leche completa, esencial para asimilar el calcio), magnesio (14 veces más que el brócoli), potasio (2 veces más que los plátanos), zinc, selenio (3 veces más que el lino), boro (también fija el calcio de los huesos), cobre, hierro (3 veces más que las espinacas), ácidos grasos y aceites esenciales como el omega 3 (7 veces más que el salmón) y el omega 6, tiene bajo contenido en sodio, no contiene gluten... 
Cómo ya he dicho antes, tiene un gran poder como quemadora de grasa abdominal y de caderas y glúteos. Otros alimentos que tienen este poder son el chocolate negro (mínimo 70% de cacao), las nueces, el pomelo, el té verde, las semillas de lino... 
Además de ésto, las semillas de chía reducen el colesterol LDL, proporcionan energía, regulan el azúcar en sangre, regulan el tránsito intestinal evitando el estreñimiento, mejoran el sistema nervioso, son cardioprotectoras, reducen el apetito, ayudan a regenerar músculos y tejidos...
Se toman de igual manera que las semillas de lino: se pueden tomar tal cual en las ensaladas, en las cremas, sopas o los yogures, pero también molidas o en ayunas remojadas en agua o leche de cualquier tipo, momento en el que tras una media hora forman una especie de gelatina (mucílago producido por la fibra soluble que impide transformar los carbohidratos en azúcares sencillos y modulan el metabolismo prolongando la hidratación y regulando la absorción de nutrientes). Es recomendable tomarlas una vez al día: una media hora antes del desayuno, la comida o la cena. No son bajas en calorías, por lo que no se debe abusar aunque quemen grasas.

La avena es un cereal muy nutritivo y energético, gran fuente de nutrientes. Es importante siempre elegir granos integrales y si pueden ser ecológicos, mejor. Tiene un alto contenido en proteínas, fibra, carbohidratos, vitaminas (B1, B2, B5, B6 y E), minerales (magnesio, zinc, calcio, potasio y hierro), ácidos grasos como el omega 6, aminoácidos esenciales, antioxidantes, fósforo... Por lo tanto, también es un alimento muy completo para los desayunos. Reduce el apetito, proporciona energía (muy utilizada por los deportistas), regula los niveles de azúcar en la sangre, aumenta el tránsito intestinal reduciendo el estreñimiento, reduce la retención de líquidos, regula el metabolismo, es cardioprotectora, reduce el colesterol LDL, ayuda a regenerar tejidos, es sedante (ayuda contra el insomnio o la ansiedad), mejora la atención, ayuda en enfermedades respiratorias, podría aumentar la fertilidad, ayuda en enfermedades cutáneas y nerviosas.
La avena cruda conserva mayor cantidad de nutrientes que la cocida, pero esta última es más sabrosa y digestiva.

Batido de chía, plátano y avena





Ingredientes:

Para 2 personas:

- Tres cucharadas de semillas de chía
- Media taza de avena (yo he utilizado salvado de avena integral por tener un índice glucémico menor a los copos de avena. IG 15 frente a IG 40)
- Una taza de leche vegetal (yo he utilizado leche de almendras)
- Dos tazas de hielo picado o cubitos
- 2 plátanos (podéis aprovechar si tenéis alguno que se empieza a pochar o maduro)
- Dos cucharadas de extracto de vainilla (una si es concentrado o en pasta)
- Un poco de canela (al gusto)

*Cuando hablo de tazas, me refiero a tazas medidoras. Es difícil establecer una equivalencia dependiendo si se trata de un ingrediente seco, líquido..., pero aproximadamente sería:
Una taza = 240 ml, media taza = 120 ml, un cuarto de taza = 60 ml

Preparación:

Triturar todos los ingredientes. Algunas semillas quedarán enteras.
¡Disfrutad de este delicioso batido!



martes, 21 de julio de 2015

Crepes veganos rellenos de arroz integral y verduras + salchichas veganas

Hoy proponemos un menú vegano, es decir, sin productos de origen animal (sin huevo, sin leche, sin grasas animales...).

Los crepes están elaborados con harina de garbanzos. Ésta os puede servir para sustituir cualquier tipo de harina o pan rallado en salsas, crepes, para empanar, para gratinar, en masas de croquetas o albóndigas, incluso sustituye al huevo en algunas preparaciones si la mezclamos con agua... y es apta para celíacos (no contiene gluten), diabéticos y para controlar el peso (IG 35). Al igual que los grabanzos, es un alimento muy rico en proteínas, hidratos de carbono, fibra, minerales y vitaminas. La podéis comprar o bien prepararla vosotros mismos moliendo garbanzos secos en thermomix (velocidad progresiva 5-10 unos 2 minutos) o en cualquier molinillo o picadora.

Veréis que las salchichas veganas están hechas de seitán casero (muy fácil de hacer). El seitán es un alimento a base de gluten de trigo (no apto para celíacos), agua y especias o caldo de verduras, soja, tamari y alga kombu. Es propio de la cocina macrobiótica y oriental. Contiene una importante cantidad de vitamina B, calcio, minerales y hierro, es pobre en grasas saturadas, colesterol y es un alimento de fácil digestión, a diferencia de los alimentos de origen animal. Puede sustituir a la carne en una dieta vegetariana o vegana, debido a su versatilidad y a su textura en según qué platos. Puede utilizarse para hacer salchichas, hamburguesas, filetes empanados, filetes a la plancha, etc. Tiene un sabor neutro y absorbe los aromas y sabores de los alimentos con los que se cocina.


Crepes veganos rellenos de arroz integral y verduras

Para 4 crepes aproximadamente:

Ingredientes:

– 150 gr de harina de garbanzos
– 250 ml de agua
– 125 gr de arroz integral
– Aceite de oliva
– 200g de verduritas asadas/salteadas al gusto o de salto de verduras congeladas

Elaboración:

1. Poner agua a hervir y cocer el arroz durante unos 20 minutos.
2. Asar/saltear las verduras o cocinar el salto congelado en una sartén con un chorrito de aceite o bien en el microondas (podéis seguir las instrucciones del envase).
3. Mezclar la harina de garbanzos con el agua y remover hasta ligarlas bien. La mezcla debe ser bastante líquida. 
4. Poner un poco de aceite de oliva en una sartén  o crepera para que no se pegue y echar la cantidad suficiente de mezcla para cubrir la superfície de la sartén. Cuando la masa se separe de la sartén damos la vuelta y dejamos que se haga por el otro lado vigilando que no se queme.
5. Mezclar las verduras con el arroz y rellenar los crepes.



Salchichas veganas

Para 10 salchichas aproximadamente:

Ingredientes:

- 2 y 1/2 tazas de gluten de trigo (es muy útil tener un juego de medidores de tazas y cucharas)
- 2 tazas de agua
- 1 cucharada de harina de trigo integral o refinada
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 3 o 4 dientes de ajo picados
- 2 cucharadas de sazonador para barbacoa o una cucharada de salsa barbacoa
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 cucharada de albahaca
- 2 cucharaditas de sal
- 1 cucharadita de perejil picado
- 1 cucharadita de pimienta negra molida
- 1 cucharadita de nuez moscada
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 3 o 4 gotas de humo líquido (da aroma a ahumado pero si no tienes, no pasa nada)

Elaboración:

1. Sofreír el ajo con un poco de aceite, añadir el perejil picado y apartar del fuego cuando el ajo esté doradito.
2. Mezclar el agua, el aceite, el sofrito junto con el aceite y el humo líquido. Mezclar bien y reservar.
3. Mezclar los demás ingredientes secos en un bol, añadir la mezcla anterior y amasar con las manos hasta obtener una masa esponjosa y un poco pegajosa. La mezcla se aglutina muy rápido.
4. Extender pequeñas porciones de masa en forma de cilindros sobre un trozo de film (cada salchicha en un trozo de film) y enrollamos formando pequeños paquetes. Atamos las puntas con el mismo film o bien con cordel para asados.
5. Cuando tengamos todos los paquetitos formados, hervir las salchichas en una olla con abundante agua durante 20 minutos.
6. Sacar del agua, dejar enfriar y quitar el film.
7. Secarlas un poco con papel de cocina con cuidado de que el papel no se pegue en las salchichas. Cocinarlas a la plancha en una sartén o parrilla y ¡listas!
8. Si lo prefieres puedes acompañarlas con salsa, añadirlas a un potaje, a un plato de pasta o congelarlas.





viernes, 10 de julio de 2015

Tabbouleh de couscous integral con vinagreta de miel y vinagre de Módena

¡Buenas!
Estrenamos el blog con la receta de uno de los platos que más me gusta hacer: fácil, rápido, fresquito y delicioso. Con este calor la verdad es que se agradece comer algo así y que suponga poco tiempo de preparación.
Yo esta vez he utilizado couscous integral y ecológico, pero podéis utilizar cualquier tipo de couscous, preferiblemente el de grano medio.
Suelo cocinar sin sal, pero si lo preferís le podéis añadir durante la elaboración, aunque tened en cuenta que las especias y la vinagreta ya hacen la función de sazonadoras.


Os daré antes algunos datos nutricionales:
- El couscous no es un tipo de grano, es un tipo de sémola (harina procedente del trigo y otros cereales). Es un alimento muy utilizado principalmente en África y Oriente Medio, formando parte de la dieta mediterránea e ideal por su aporte nutricional,  energético, por sus cualidades anti-oxidantes, cardioprotectoras, su bajo nivel en grasas y en azúcar, entre otras.
- Tiene mayor aporte nutricional que el arroz blanco, pero menos que el arroz integral, aunque mejor que consumáis siempre productos integrales y a poder ser ecológicos (todo lo blanco está refinado y carente de fibra, vitaminas, minerales...). 
- Su índice glucémico (IG) es bajo (45). El índice glucémico nos indica el aumento de nivel de glucosa en sangre que se produce cuando ingerimos alimentos que contienen hidratos de carbono. Lo debemos tener en cuenta si queremos perder peso, pues un mayor consumo de alimentos con IG bajo o medio y una buena combinación de estos alimentos, nos ayudarán en este fin. Un buen postre para este plato sería simplemente un yogurt desnatado.
- Cada 100 g de couscous integral, nos aportan aproximadamente: 355 kcal, 14 -16 g de proteína, 1,8 - 2,5 g de grasa, 68 - 80 g de hidratos de carbono, 6 g de fibra, 2,5 mg de hierro, 350 mg de potasio, 280 mg de fósforo y 85 mg de magnesio.

¡Después de esta información, vamos al grano y veamos la receta!



Para 4 personas aproximadamente:

Ingredientes

Para el tabbouleh:

- Un vaso de couscous.
- Un vaso y medio de agua.
- Un pepino.
- Un tomate o un puñadito de cherrys.
- Un puñadito de pepinillos dulces o en vinagre.
- Medio pimiento rojo (también le podéis poner pimiento verde o ambos).
- Comino molido y albahaca, hierbabuena o menta picadas.
- 2 cucharadas de zumo de limón.

Para la vinagreta:

- 2 cucharadas de miel.
- 3 cucharadas de vinagre de Módena.
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.

Otros ingredientes:

- Aceitunas de Kalamata o Aragonesas, media cebolla y un puñadito de pasas. Yo esta vez no he utilizado estos ingredientes, pero sí otras veces porque son muy característicos del Tabbouleh.

Elaboración

Tabbouleh: 

1. Poner el couscous en un bol y en un cazo o un hervidor poner el agua a hervir.
2. Cuando el agua hierva, añadirla al couscous fuera del fuego y dejarlo que absorba toda el agua y se enfríe (moverlo un poco para distribuir el agua). Si el couscous sigue un poco duro, añadirle un pelín más de agua.
3. Trocear el pepino, el pimiento, el tomate y los pepinillos (trocitos pequeños).
4. Añadir el zumo de limón y las especias y hierbas al gusto.
5. Mezclarlo todo con el couscous una vez frío o templado y emplatarlo (puedes ayudarte de un aro para emplatar, aplastando un poco la mezcla para darle forma).

Vinagreta:

1. Mezclar en una salsera o un bol pequeño la miel, el vinagre de Módena y el aceite de oliva. 
2. Echar un chorrito de la vinagreta al tabbouleh ya emplatado. Si lo preferís también está bueno sólo con un chorrito de vinagre de Módena. ¡Y a disfrutar!







jueves, 9 de julio de 2015

¿Quiénes somos?

Soy Pili y mi hermana Sara me acompaña en algunas de mis locuras.
Siempre nos ha gustado cocinar y desde hace un tiempo nos hemos puesto a experimentar con tartas fondant, galletas decoradas y otros tipos de repostería creativa.
No nos dedicamos a ésto, tenemos otras ocupaciones, pero nos gusta mostrar lo que hacemos (repostería, cocina, manualidades, decoración...) y si con eso alguien nos pide preparar algo, bienvenido es.
Nos gusta también ampliar conocimientos y experiencias con cursos, talleres, etc., hacemos todo lo que podemos.
En la parte técnica muchas veces contamos con mi chico Héctor, sino nos resultaría más difícil, aunque aprendemos rápido.
Esperamos que os guste y nos sigáis por las diferentes redes sociales, que interaccionéis con nosotras para poder mejorar, nos comentéis... y si queréis hacer algún encargo, escribidnos a nuestro correo o por cualquier otro canal.
¡Un saludo!